
10 Oh Dios, tú hiciste llover en
abundancia;
tu pueblo estaba agotado, y tu le diste
fuerza.
11 Tú pueblo se estableció allí
y tu, ho Dios, por tú bondad,
le diste al pobre lo necesario.
20 Bendito sea el Señor, nuestro Dios y
salvador,
que día tras día lleva nuestras cargas
21 Nuestro Dios es un Dios que salva
y que puede librarnos de la muerte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario